Existen numerosos estudios científicos que han reportado la relación de enfermedades dentales con la alopecia areata.
La alopecia areata es la pérdida de cabello en el cuero cabelludo o cualquier parte del cuerpo. Hoy en día muchos dermatólogos solicitan a sus pacientes acudir al odontólogo para detectar infecciones dentales, entre otras condiciones bucales.
Si bien es cierto, que la etiología exacta de la alopecia areata no está del todo esclarecida y que se inclina mucho al estrés, no se puede descartar un origen dental o focos de infección bucal; la caída del cabello puede ser una respuesta inflamatoria y autoinmune a bacterias existentes patógenas a nivel oral.
Cuando se realiza el tratamiento para la resolución de la infección bucal, ya sea una endodoncia (tratamiento de canal), una exodoncia (extracción del diente), curación de periodontitis; en muchos casos se logra la desaparición de la alopecia areata.
Desde el año 1902 un autor llamado Jacquet, observó que los dientes enfermos eran desencadenantes de la alopecia areata. En 1997, un paciente varón de 35 años se curó por completo de alopecia areata por haberse extraído dos terceros molares (muelas del juicio) impactados.
Más adelante, en años más actuales como 2016, otros autores reportaron reversión de la alopecia luego de un tratamiento exitoso de periodontitis en un paciente masculino. También en 2024, solo luego de extraer dientes con caries y con endodoncias fallidas en una mujer de 55 años se obtuvo la regeneración capilar de todas las zonas alopécicas.
En 2018, debido a la extracción de un tercer molar mandibular infectado observaron la curación de la alopecia. En 2002, en un paciente masculino de 37 años, luego de realizarle una endodoncia desaparecieron todas tus zonas calvas.
De todos modos, se necesitan más investigaciones a largo plazo para corroborar la información y arrojar un diagnóstico más certero.
