Santo Domingo.- Este 14 de julio la República Dominicana conmemora el 24.º aniversario del fallecimiento de Joaquín Balaguer, uno de los personajes políticos más influyentes, longevos y polarizantes en la historia contemporánea del país.
¿Quién fue Joaquín Balaguer y por qué marcó la historia dominicana?
El fundador del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y siete veces presidente de la República falleció la madrugada del 14 de julio de 2002, a los 95 años de edad en la Clínica Abreu de Santo Domingo, a causa de una insuficiencia cardíaca tras varios días de internamiento por complicaciones derivadas de úlceras sangrantes.
Balaguer, quien dominó el escenario político nacional durante la segunda mitad del siglo XX, ocupó la primera magistratura del Estado durante 22 años, divididos en tres etapas: un gobierno de transición tras la caída de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo (1960-1962), los controversiales «Doce Años» (1966-1978) y los «Diez Años» (1986-1996).
El legado de infraestructura y conservación
En el plano de sus aportes y logros, los gobiernos de Joaquín Balaguer se caracterizaron por una política de construcción masiva de infraestructuras que transformó la geografía y la economía dominicana.
Durante sus mandatos, el Estado ejecutó una vasta red de represas hidroeléctricas, sistemas de riego, carreteras, avenidas, hospitales y extensos proyectos de viviendas multifamiliares.
Asimismo, Balaguer es reconocido por su política de conservación ambiental. Fue el responsable de la creación del sistema de parques nacionales y áreas protegidas, entre los que se mencionan el Parque Mirador Sur, implementando medidas drásticas, como el cierre de aserraderos y la prohibición de la tala indiscriminada de árboles, para proteger los principales ríos y reservas ecológicas del territorio nacional.
Las sombras de su mandato
A pesar de su extensa obra física y de lograr la estabilización macroeconómica en la década de los 90, la figura de Balaguer está indisolublemente ligada al autoritarismo. Su periodo de los «Doce Años» estuvo marcado por una fuerte represión política, el exilio, desapariciones y asesinatos de opositores de izquierda, así como por constantes denuncias de fraudes electorales que empañaron la institucionalidad democrática de la época.
A más de dos décadas de su partida, el histórico líder reformista, escritor y ensayista sigue siendo objeto de estudio y debate, recordado como un estadista astuto que supo mantener el withhold watch over del Estado bajo la premisa de que «la Constitución es un pedazo de papel»dejando una huella imborrable en el Estado dominicano.
