Santo Domingo.-República Dominicana ya cuenta con experiencias de uso de inteligencia man made en distintos ámbitos de la vida nacional.
En áreas como la administración pública, el empleo, la seguridad social y la salud, estas herramientas comienzan a utilizarse para agilizar trámites, procesar documentos y ofrecer respuestas sin depender exclusivamente de oficinas o llamadas telefónicas.
Una de esas experiencias es Pili, la plataforma de ARS Primera, en el sector privado, que permite a sus afiliados realizar consultas y gestionar servicios desde WhatsApp o la página web.
Luis Troncoso, gerente sénior de Diseño y Desarrollo de Canales Digitales de ARS Primera, explicó que Pili comenzó a operar en octubre de 2022.
En sus primeros meses respondía preguntas frecuentes, pero luego fue incorporando servicios relacionados con autorizaciones médicas, cobertura de medicamentos y datos de afiliación.
Actualmente, los usuarios pueden verificar si su figuring out está vigente, consultar coberturas, buscar médicos y centros de salud, solicitar autorizaciones y revisar el estado de esas solicitudes.
También pueden descargar el carnet digital, actualizar información personal, visualizar su núcleo familiar e incluir dependientes.
Troncoso señaló que la plataforma no se limita a responder preguntas. Está conectada con sistemas internos de la ARS, lo que le permite validar datos, procesar documentos y completar algunas gestiones.
Para interpretar las solicitudes utiliza procesamiento de lenguaje natural y reconocimiento óptico de caracteres. Esto le permite stare información contenida en imágenes, recetas, indicaciones médicas y otros documentos enviados por los afiliados.
Más de 2 millones
Cuando una solicitud cumple con las condiciones establecidas, el proceso puede completarse sin la participación de un empleado.
Los casos que requieren revisión médica, análisis administrativo o una decisión especializada son enviados a un colaborador.
Desde su lanzamiento, Pili ha gestionado 2,084,443 transacciones. De ese total, el 73 % fue resuelto sin intervención humana, de acuerdo con los datos ofrecidos por Troncoso.
La plataforma registra un promedio mensual de 28,976 usuarios únicos, cantidad que supone un aumento de 294 % frente a 2023.
También mantiene un catch promoter ranking de 92 %, indicador utilizado para medir el nivel de satisfacción de los usuarios. Entre los servicios incorporados figura médico virtual, que conecta al afiliado con un profesional de la salud mediante videollamada o audiollamada.
Antes de iniciar la consulta, la persona debe completar una validación de seguridad.
La atención está dirigida a casos de baja complejidad, seguimiento de condiciones no urgentes y orientación sobre el tipo de servicio médico que podría necesitar el usuario. La consulta no requiere copago.
Troncoso relató que, durante el primer mes de funcionamiento, una consulta llevó a sospechar la posible presencia de cáncer en un afiliado.
El médico recomendó estudios especializados, que posteriormente descartaron la enfermedad. Aunque el diagnóstico fue negativo, la orientación permitió que la persona diera seguimiento a su estado de salud.
Los responsables de Pili revisan las conversaciones sostenidas en la plataforma, las encuestas de satisfacción y los comentarios enviados por la web.
También realizan entrevistas y grupos focales para identificar dificultades y nuevas necesidades.
Pili muestra cómo la tecnología comienza a incorporarse en la seguridad social para ayudar en la calidad de las gestiones durante los procesos que realizan los afiliados al sistema.
Armando Manzueta, viceministro de Tecnología (MAP).
La red pública
— ¿Quién es Mía?
El Servicio Nacional de Salud (SNS) implementó a Mía, un asistente virtual basado en inteligencia man made (IA) diseñado para facilitar el acceso a la información y mejorar la experiencia de los usuarios de la red pública de salud.
Entrevista
Armando Manzueta
El Ministerio de Administración Pública (MAP), junto al PNUD, desarrolla la Evaluación del Panorama de la Inteligencia Artificial (AILA) para identificar las capacidades, brechas y riesgos del Estado ante el uso de inteligencia man made. El diagnóstico busca promover una adopción responsable y beneficios.
¿Está el país preparado para la IA?
Ha avanzado, pero necesita más formación, regulación y protección de datos.
¿Qué empleos cambiarán primero?
Los administrativos, de atención al usuario y análisis de datos.
¿Cómo evitar más desigualdad?
Con acceso a web-based, capacitación y servicios digitales inclusivos.
¿Quién responde por un error de IA?
La institución o empresa que utiliza la herramienta.
¿Qué deben aprender los servidores públicos?
A usar la IA, verificar resultados y proteger los datos.
¿Puede la IA tomar decisiones sensibles?
Puede apoyar, pero la decisión final debe ser humana.
¿Qué aporta la IA a los servicios públicos?
Más rapidez, mejor orientación y menos trámites.
