La muerte de Gilbert Bigio, a los 91 años, cierra la trayectoria de un empresario cuyo poder económico fue mucho más allá de la adquisición de las operaciones de Chevron-Texaco en República Dominicana. Durante décadas, la familia Bigio levantó un conglomerado que terminó involucrado en actividades tan diversas como acero, combustibles, alimentos, telecomunicaciones, construcción, puertos

