Culturalmente y en materia de servicios públicos, la República Dominicana mantiene un estado de involución frente a las garantías de los derechos sociales; independientemente la constitución dominicana reconoce, garantiza y tutela estos derechos, lamentablemente su divulgación y promoción por parte del Estado son mínimas. Como muestra de ejemplo y que resulta para algunas personas sorprendente

