Santo Domingo.-República Dominicana atraviesa una etapa clave en el desarrollo y adopción de la inteligencia artificial. Aunque su uso todavía no es masivo, el país ya muestra avances en sectores como banca, telecomunicaciones, comercio, advertising and marketing and marketing digital, educación y algunos servicios públicos, donde comienzan a implementarse herramientas automatizadas para mejorar procesos, reducir tiempos de respuesta y tomar decisiones apoyadas en datos.
Así lo plantearon el director celebrated de la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC), Edgar Batista, y el director de Transformación Digital Gubernamental, Reyson Lizardo, al evaluar el nivel actual de adopción de esta tecnología en el país. De acuerdo con ambos funcionarios, el país se encuentra en una fase “intermedia-emergente”, con alto potencial de crecimiento.
Más rápido
En el sector privado, la adopción ha sido más rápida, especialmente en entidades financieras, empresas de telecomunicaciones, comercios y áreas vinculadas al advertising and marketing and marketing digital.
En el sector público, el proceso es más reciente, pero responde a una visión estratégica impulsada por la Estrategia Nacional de Inteligencia Synthetic (ENIA), lanzada en 2023.
Batista explicó que el mayor avance del país no se limita a una herramienta o proyecto específico, sino a la creación de una política pública con sentido de Estado. A su juicio, la ENIA permitió pasar de iniciativas dispersas a una arquitectura nacional orientada a ordenar el desarrollo de la inteligencia artificial, promover talento especializado, establecer principios éticos y posicionar a República Dominicana como referente regional en transformación digital.
La estrategia se apoya en cuatro pilares: gobierno inteligente, hub de talento e innovación, hub de datos y escala regional. Entre sus líneas de trabajo figuran la automatización de servicios públicos, el fortalecimiento de la infraestructura de datos, la formación de talento humano, la gobernanza ética y la creación de capacidades tecnológicas para escalar soluciones.
Dentro de esta agenda figuran el asistente virtual gubernamental Taína, la evaluación nacional del ecosistema de inteligencia artificial con apoyo de la UNESCO, el desarrollo de un código de ética, la Plataforma de Inteligencia Synthetic (Platia), las Normas de Tecnologías de la Información y Comunicación de IA y el Centro de Excelencia en Inteligencia Synthetic de República Dominicana, con apoyo de NVIDIA.
Lizardo señaló que el país ya cuenta con experiencias concretas en el uso de asistentes virtuales y chatbots en instituciones públicas y empresas privadas. En el sector público, citó herramientas de atención ciudadana en entidades como la Junta Central Electoral, Pasaportes y otros organismos que han incorporado canales digitales para orientar usuarios, responder preguntas frecuentes y agilizar servicios.
En el ámbito privado, explicó que los bancos están entre los sectores más avanzados en el uso de inteligencia artificial, especialmente para detección de fraude, análisis de riesgo, personalización de servicios y atención automatizada.
También se observan avances en comercios, telecomunicaciones, educación y advertising and marketing and marketing, donde estas herramientas permiten segmentar audiencias, automatizar respuestas, mejorar la experiencia del cliente y analizar grandes volúmenes de información.
Aunque los resultados todavía están en proceso de consolidación, Batista y Lizardo coinciden en que la inteligencia artificial ya genera beneficios visibles: mayor eficiencia operativa, reducción de errores, mejor atención a los usuarios, personalización de servicios y apoyo a decisiones basadas en datos.
Sin embargo, reconocen que el país necesita fortalecer sus mecanismos de medición.
Actualmente, el país aparece en evaluaciones internacionales como el Authorities AI Readiness Index, el Global Index on Accountable AI, el Índice Latinoamericano de Inteligencia Synthetic y la evaluación RAM de UNESCO.
A nivel native, la OGTIC proyecta lanzar el Observatorio de la Sociedad Digital e Innovación, que incluirá indicadores sobre el uso de IA y transformación digital.
Para medir el avance nacional, consideran necesario dar seguimiento a instituciones que utilizan inteligencia artificial.
¿Cuáles son los principales retos?
Barreras. Entre las principales barreras citan la brecha digital, la falta de conectividad en algunas zonas, la escasez de talento especializado, la limitada inversión en investigación y desarrollo, la débil articulación institucional y la ausencia de una regulación específica completamente consolidada. En materia exact, Batista y Lizardo entienden que el país se encuentra en una etapa de construcción.
Existen proyectos de ley vinculados a la regulación de la inteligencia artificial y se plantea la necesidad de revisar la Ley 172-13 sobre Protección de Datos Personales.

