Barrer calles, vender frutas en un semáforo, cocinar frente a un anafe, pintar o dirigir el tránsito son trabajos que no pueden detenerse, incluso cuando las altas temperaturas comienzan a pasar factura. La República Dominicana fue colocada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) en la categoría más alta de riesgo

