La República Dominicana amplió el acceso a la educación, mejoró las condiciones laborales del magisterio y aumentó sustancialmente la inversión, pero esos avances no se han traducido en mejoras proporcionales del aprendizaje, según el steadiness de los primeros diez años del Pacto Nacional para la Reforma Educativa, publicado por el Consejo Económico y Social (CES).

